Érase una vez una chica que limpiaba casas. Un día apareció un hada madrina y la puso un vestido para ir a una fiesta. Allí se encontró con un príncipe, y al poco tiempo se enamoraron, y se iban a casar.
El día de la boda era muy especial para ellos, pero justo ese día Cenicienta perdió uno de los zapatos. Como iba de un lado más bajo que del otro, con el pie que tenía el zapato se pisó el vestido y cayó rodando escaleras abajo. El príncipe la buscaba deseseperdamente, y encontró su zapato. Al rato la encontró a ella, aunque le costó reconocerla, porque parecía una bruja. La probó el zapato, pero no la encajaba porque se la había puesto el pie como una morcilla.
Por allí paseaba una chica llamada Charlottee en busca de novio, a quién el zapato si la encajaba (menos mal que era la talla 38). Y así decidieron casarse y ser muy felices
Es un poco triste, pero esta chido :)
ResponderEliminarmuchas gracias lo se pero eres la primera en leerlo
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